El Iahula, solo se atiende a mujeres en Consulta de Alto Riesgo

El doctor Germán Chacón, fundador y coordinador de la denominada “Consulta de Alto Riesgo” del Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes (Iahula), dijo que las mujeres que acuden a esta consulta lo hacen en condiciones patológicas especiales de salud, pero también por características específicas, como por ejemplo las mujeres menores de 16 años que son gestantes precoces o aquellas mayores de 35 años, que son consideradas gestantes tardías.

Destacó Chacón que actualmente el Departamento de Ginecología y Obstetricia está atravesando una gravísima situación, en su opinión, la más grave desde su fundación. La carencia total de insumos, que va desde suturas, guantes, soluciones y gasas, por mencionar sólo algunos implementos básicos de ésta área, hacen prácticamente imposible su funcionamiento.

Vale destacar que a la “Consulta de Alto Riesgo” asisten mujeres en condiciones socio-económicas, de pobreza crítica; con un nivel de educación que raya en el analfabetismo; madres jóvenes y solteras que trabajan jornadas laborales prolongadas que demandan esfuerzos exagerados; que no asisten al control prenatal; que tienen domicilio alejado o de difícil acceso a las dependencias de salud y con una gestación no planificada.

Dijo el doctor Chacón que lo más preocupante de tal realidad, es que las estadísticas que maneja el Iahula sobre la tasa de mortalidad materna, crece cada día, por las erradas políticas sanitarias, fundamentalmente en lo que tiene que ver con la deficiente atención primaria de la mujer.  Agregó que la mortalidad materna se ha incrementado de forma alarmante y escandalosa en los últimos años, ya que, en el año 2012, alcanzaba la espantosa tasa de 238.61 por 100.000 N.V.

En este sentido, los médicos del Iahula abogan por la optimización en las consultas de planificación familiar, educación sexual y control prenatal en atención primaria. La referencia oportuna como objetivo de la atención secundaria; la dotación adecuada, tanto del recurso humano como del material para todos los centros asistenciales regionales del país, comprometidos en la atención del binomio madre e hijo, porque estas son condiciones básicas, imprescindibles e insustituibles para disminuir la escala en que se encuentra la mortalidad materna en Venezuela.