Aporte del trabajador universitario para el Camiula no alcanza ni para una ampolla de analgésico

El Centro de Atención Médico Integral de la Universidad de Los Andes (Camiula), continúa en la búsqueda de alternativas que permitan paliar la grave situación de crisis que padece y poder mantener los estantes con los medicamentos más requeridos por los pacientes tanto en el área de farmacia como para los que acuden por emergencia o están en HCM. En este sentido, el doctor Adán Colina, director del Camiula, señaló que lamentablemente los gastos en salud e insumos se han disparado en forma incontrolable y en esa institución han tratado, por todos los medios, de mantener el quirófano y la emergencia abierta, pero Farmacia es la que más sufre por el déficit de medicamentos.

Una propuesta sería aumentar el porcentaje del 1.75 del aporte por trabajador, pero no por dozavos, pues se lo seguiría consumiendo la inflación

El doctor Colina hace un llamado de atención en cuanto a que farmacia está adquiriendo los medicamentos que los laboratorios ofertan, pero recordó que a los laboratorios no les interesa ofertar todo porque los medicamentos suben sus precios casi todos los días y entonces ellos saldrían perdiendo en la parte administrativa y es por eso que el Camiula compra lo que oferten nada más, que además es muy poco.

Con respecto al aporte del 1.75 por ciento que hacen los trabajadores para el Camiula y que es el argumento que más esgrimen al momento de exigir un servicio a la institución, dijo el doctor Colina que un estudio realizado por él en relación con ese 1.75 por ciento demuestra que un obrero en la escala más alta, nivel VII, aporta 5.811 bolívares mensuales por concepto de ese 1.75%, el cual no alcanza ni para una ampolla de analgésico. Por su parte el personal ATO, en el nivel XV, que es el más elevado, ese 1.75 representan 7.995 bolívares mensuales, los cuales igualmente no alcanzan para comprar el medicamento antes mencionado, y los profesores, en la escala de un titular a dedicación exclusiva, que es el que más aporta producto de ese 1.75%, deroga 10.437 bolívares al mes nada más a la institución, que en consecuencia no alcanzan tampoco para una ampolla de analgésico que es el medicamento más económico y está por el orden de los 24 y 30 mil bolívares pero además en un tratamiento un paciente pudiera ameritar hasta 3 veces esa ampolla por día y realmente ese aporte del 1.75 % mensual no alcanza para cubrir ni uno solo de esos tratamientos.

Los gremios están manejando la posibilidad de una Fundación en Salud, pero sería para la compra de insumos y equipos médicos. 

Aunado a ello, dijo que además esos recursos llegan por dozavos, es decir, se acumulan por 3 y hasta 4 meses para poder ingresar al Camiula y disponer de ellos y tomando en cuenta la inflación galopante que existe en Venezuela, ese aporte por paciente no llega en la misma condición, ya que realmente no es una inversión en salud dado que se lo está consumiendo la inflación. María de los Ángeles Pérez. 9795. Prensa ULA. Fotos: Lánder Altuve

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