Mario Bonucci, Rector de la ULA “La igualdad social ha sido empobrecernos a todos por igual”

Para el Rector de la ULA el gobierno está evadiendo el pago de beneficios de los trabajadores al pagar más por bono alimentación que por sueldo

La situación de los universitarios, lejos de mejorar, parece complicarse cada día más, pasando así de ser uno de los empleos más codiciados en el país a un empleo de supervivencia, en donde el conocimiento, su materia prima esencial, está cada día menos valorado, lo cual queda en evidencia frente a los sueldos percibidos por quienes allí laboran.

Frente a esta situación el Rector de la Universidad de Los Andes, Mario Bonucci, expresó su preocupación pues cada vez es mayor la cantidad de renuncias, una tendencia que está amenazando el mejor funcionamiento de las casas de estudio, a lo que se suma la deserción estudiantil, dadas las dificultades económicas que deben soportar los estudiantes para sacar una carrera profesional.

“La universidad parece estarse apagando por la indolencia de un sistema que definitivamente no valora el conocimiento”, dijo Mario Bonucci, señalando además que en cualquier país del mundo las universidades son vistas como la mejor junta de asesores para la búsqueda de soluciones, mientras que en Venezuela desde años han sido tratadas como un problema que debe ser silenciado. 

Estas declaraciones surgen tras el nuevo aumento de salario mínimo decretado por el presidente Nicolás Maduro, respecto a lo que el Rector expresó que “no debemos perder de vista que un aumento del  salario mínimo se hace necesario sólo cuando el funcionamiento de la economía ha colapsado y la inflación supera los ingresos ciudadanos, sin embargo, más allá de los números rimbombantes que muchos vemos hoy es importante reflexionar sobre la capacidad de compra real que tenemos, en donde aquello que hace unos pocos años costaba 100 hoy cuesta 10mil o más, un aumento porcentual de costos que no se aproxima al del salario”. 

Asimismo, criticó que se esté dando mayor remuneración por bono de alimentación que por salario, “esto nos está conduciendo a una suerte de esclavitud del siglo XXI, en donde básicamente nos están pagando con comida”, dijo. Vale destacar que la APUCV también calificó este hecho como un modelo laboral esclavista en el que el Estado promueve y legaliza que se pague la jornada laboral solo con comida.

Todo lo anterior tiene un impacto negativo en las universidades, en donde se han desdibujado las escalas salariales, mientras que al incrementar más el bono alimentación que el salario se están evadiendo beneficios como su impacto en las prestaciones sociales y los bonos que se perciben a lo largo del año. 

En materia salarial a todos, según la Convención Colectiva Única, corresponde un incremento del 20% en el mes de septiembre de acuerdo al contrato del 2015 y por cláusula de contingencia nos corresponde un 50% adicional. El personal jubilado tiene los mismos beneficios que los activos, con fundamento en la intangibilidad de los derechos y eso tampoco es negociable. El Rector Bonucci estima que negar estos aumentos a la comunidad universitaria sería un desconocimiento directo de la importancia de la educación universitaria para el país.

“El socialismo siempre habla de igualdad social, y aquí se está alcanzando al empobrecer por igual a todos los venezolanos”, expresó Bonucci, destacando que los universitarios están obligados a asumir posturas firmes frente a la grave situación nacional, de lo cual depende no sólo su supervivencia sino también la forma como serán recordados en la historia. (NE/PrensaULA/CNP 18728)