Asamblea de Apula desarrolló serie de estrategias para la protesta

 

 

 

Este jueves 26 de mayo de 2016, se realizó una asamblea en el “Auditorio A” de la Facultad de Medicina convocada por la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (Apula).

 

Virgilio Castillo, presidente de la mencionada asociación, dio apertura a la asamblea manifestando que era necesaria la unión de todo el conglomerado de profesores de la ULA si se quieren exigir y lograr reivindicaciones, dado que hubo muy poca asistencia profesoral.

Esta asamblea de profesores tenía, entre uno de sus puntos a tratar, el del presupuesto salarial, dado que el presupuesto que ingresó a la institución alcanzó solo para el pago de 4 meses, es decir, hasta el mes de abril. En este sentido, la junta directiva de la Apula manifestó que el Gobierno Nacional no envía el dinero para cancelar nóminas esgrimiendo como argumento que la universidad no cumple con el envío de la maqueta presupuestaria a tiempo, sin embargo señalaron que el profesor Manuel Aranguren, vicerrector administrativo de la ULA, ha cumplido con el envío de las maquetas a tiempo, pero siempre el Gobierno utiliza alguna excusa para retrasar el pago de las nóminas.

 

Por su parte el rector de la ULA, Mario Bonucci, dada la poca afluencia de profesores a esta convocatoria, catalogó las protestas y paros universitarios de la ULA como “Paros emocionales”, en virtud que observa una apatía por parte de los profesores para asistir a estas reuniones así como desunión en los gremios de la universidad, en este sentido dijo: “los paros emocionales, son el síndrome de sálvese el que pueda; o yo me entero luego; o eso lo trasmiten por radio. Hay que superar, a mi juicio, estos dos síndromes porque vamos directos hacia un rumbo errático y eso no está resultando. No trabajes, pero sal a protestar y si no hay luz, sal a la calle y protesta. Hay que trabajar el doble del tiempo pero protestando. No puede haber paro porque mientras haya paro hay desmovilización y eso no funciona. Hay que hacer jornadas puntuales y estratégicas”.

 

 

Para finalizar, el Rector dijo que es necesario la unidad y la estrategia, porque los profesores que alegan no tener tiempo para ir a las asambleas de la Apula, ya luego no lo tendrán para salvar a la universidad.

 

Por su parte la profesora Laura Luciani Toro señaló que no es posible que se haga un ajuste salarial de solo 20 o 30%, cuando la inflación está 10 veces por encima de ese porcentaje acabando con la vida digna. “También somos ciudadanos y este problema salarial no es solo de la ULA, es un problema del país, y somos democráticos y tenemos que defender no solo a la ULA, sino al país como demócratas”, señaló Luciani.

 

El resultado de la asamblea fue desarrollar una serie de estrategias que se analizarán para posteriormente darlas a conocer y ponerlas en prácticas.

 

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